¡Perdón!
Porque el infierno ya lo tienes cercano
¡Y el paraíso ya no es para tí!
Señor dinero
Tú siempre en tu pedestal
De rey de la vanidad
Pero el dinero
No da la felicidad
Tan sólo puede ayudar
Perdón
No me sobornas
Ni con perfumes ni con piedras preciosas
Perdón
Porque sabes que las cosas
No se pueden conseguir así
Hay un muchacho
Que es mucho peor que tú
Con mucha más juventud
Que día y noche
Resuelve la situación
Automatismo cruel
Que gasta y gasta sin control
¡Perdón!
¡Perdón!
Porque no,
Porque ya no me provocas
Porque no quiero depender de tí
Perdón
Es que no notas
Como estás poniendo cara de idiota
Déjame, no seas cabezota
¡Me dominas sin quererlo yo!
¡Ay! ¡Me dominas sin quererlo yo!